Se asomaba una nueva crisis después de la reelección de Carlos Ménem. “Si la historia no cambia, habrá que ´dolarizar´ la economía”, especulaban los especialistas en base a los dichos del presidente. Así estaba la República Argentina de los años ´90, mientras los Chicago Bulls se encaminaban al sexto y último anillo de la NBA en 1998.

Aquel vuelo de American Airlines procedente de Boston, como relata en su blog el periodista Alejandro Delgado Morales, arriba a Chicago con dos enviados por Presidencia de la Nación para cerrar el mejor acuerdo de los últimos cuatro años.

Guillermo Vecchio había sido el encargado de llevar a Magic Johnson a la Argentina en los primeros días de enero de 1994 cuando visitó Córdoba, Rosario, Buenos Aires y Bahía Blanca. Tiempo más tarde, colaboró también en el desembarco de Hakeem Olajuwon y Allen Iverson. Pero esta vez tenía la obligación de acordar de palabra, nada más y nada menos, que a Michael Jordan.

“Como un idiota me fui a comprar a Bolgheri y me gasté como siete mil y pico de dólares en ropa. Estaba tan ansioso de reunirme con Jordan que me compré el traje, los zapatos y hasta los calzones nuevos creo que me compré de lo que estaba nevando en Chicago. Estaba todo espectacularmente coordinado”, cuenta el ex entrenador de la Selección Argentina.

Ya en el viejo Chicago Stadium, bautizado United Center en 1994, los dos enviados se dieron el gusto de mirar la antesala de lo que sería el camino al sexto anillo de la dinastía durante el cierre de la fase regular. Otro entrenador fue protagonista de aquel encuentro: los emisarios, la leyenda de la NBA y Mike Fratello.

“En realidad está muy bien contado por Delgado Morales, pero hay algunos detalles en ese encuentro”, asegura Vecchio sobre el relato del periodista de la Agencia Télam. “Habíamos acordado todo para que viaje a la Argentina porque el dinero ya estaba disponible. Era un millón de dólares por un día para hacer una charla. Ya teníamos los patrocinadores y era la época del uno a uno encima”, explica.

La frustrada travesía de MJ por Argentina en cuestión de horas tenía planificada una conferencia privada para ejecutivos y entrenadores, con una demostración en cancha, en el estadio Luna Park. “Se había hablado con Tito Lectoure y estaba cerrado de palabra para que se haga ahí”, describe el enviado de presidencia. “Recuerdo que tenía una oficina propia frente a los vestuarios para atender a los medios. Estuvimos 32 minutos exactamente por reloj reunidos hablando sobre la posibilidad de que viaje al país”.

Después de 22 años, el entrenador sostiene que la crisis económica nacional de aquellos tiempos Menemistas atentó contra la llegada de Michael Jordan. “En esa época se generó un conflicto con muchas empresas estadounidenses y me acuerdo que hubo protestas y rompían las vidrieras del Mc Donald´s, del Citibank…de hecho, muchas multinacionales amagaron con irse del país. Por todo eso, los que frenaron todo fueron sus dos principales auspiciantes, Nike y Gatorade, que no le permitían que venga en ese momento”, devela.

Caída la opción de Jordan, otra vez fue convocado el propio Guillermo Vecchio para el paso fugaz de Shaquille O´Neal por Argentina. “No lo pude cruzar nunca más, salvo en el 2009 cuando ya estaba como ejecutivo de los Charlotte Hornets, pero fue un saludo cordial con Michael y no más que eso”, cierra.